Tía Juana, hermana de mi madre, sucumbió ayer viernes 6 de mayo ante su enfermedad y ante la ineficacia, la complicidad policial y judicial, y ante la delincuencia y la violencia que genera el narcotráfico en nuestros barrios. Había luchado desde niña contra la adversidad. Era ella otra historia más de la mujer que enfrenta sola la crianza de sus hijos, con todo lo que significa. Aún así, logró que casi todos obtuvieran títulos universitarios o técnicos. Hizo su aporte a la Patria. Tuvo siete hijas y un varón, Amaury. Seguir leyendo “Asesinato dos por uno”

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