Abril, 24/28 de abril de 1965, una fecha que deberá permanecer grabada en piedra en la memoria del pueblo dominicano. Porque es un recuerdo de que este pueblo ha sabido colocarse a las alturas de las circunstancias en diversos episodios en que dominicanos “sin juicio y sin corazón”, armados de la traición y el engaño, conspiraron contra la salud de la Patria.

El golpe de Estado contra Juan Bosch, frustró el único intento de un gobierno para las mayorías, de un presidente que enarboló como estandarte la honestidad y la Justicia como única forma de adecentar la Patria, de encaminarla por senderos de desarrollo y bienestar. Para los sectores golpistas esos postulados era mucho pedir, mucho aspirar. Y se complotó contra esa idea, no contra Juan Bosch, sino contra esa aspiración del pueblo dominicano. El daño causado a este país por ese golpe de los sectores más recalcitrantes, los que desde nuestros orígenes han impedido la felicidad de las mayorías, no tiene límites. Nuestros males actuales, sobre todo en la falta de institucionalidad y justicia, la notable carencia de valores, la generalizada actitud derrotista, el atraso en materia de educación, y un sinfín de males, son herencia directa de ese acto, porque este país fuera otra cosa si el gobierno que eligió el pueblo en 1963 hubiera concluido su mandato constitucional, si sus planes se hubieran ejecutado. Hoy no conmemoráramos ese episodio de 1965, que tantas vidas ejemplares le costó a esta Nación. No hubiésemos vivido la larga pesadilla de los 12 años de Balaguer, y hoy este país de seguro que sabría cómo responder los desmanes que se cometen desde las instancias del poder político, la corrupción y el clientelismo. No escogeríamos entre uno malo y otro peor. Nos valoraríamos más, y lo nuestro sería apreciado por encima de lo ajeno. La gesta heroica de abril de 1965, –liderada por hombres como Francisco Alberto Caamaño, Rafael Fernández Domínguez, acompañados por otros coroneles que “se casaron con la gloria”, y el apoyo de los sectores revolucionarios y progresistasl–, es un episodio lleno de ejemplos de dignidad, de sacrificios hermosos de la gente simple, los que no tienen nada más que el corazón henchido de valor y amor por la Patria. Pelearon contra las fuerzas oscuras que le negaron el legítimo derecho de elegir su destino, y también contra las fuerzas del Norte frío y asesino, siempre con valor espartano, siempre con la frente al sol. Esos ejemplos son los mismos que algún día deberán ser imitados con mejor suerte, porque ante lo que ocurre en República Dominicana, algo tendrá que pasar, y ahí, en Abril, está la respuesta.

Loor a los héroes y mártires populares de la Gesta Heroica de Abril de 1965!

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