El presidente Leonel Fernández y Miguel Vargas firmaron el acuerdo el pasado jueves 14 de mayo, en un salón del hotel Jaragua.
El presidente Leonel Fernández y Miguel Vargas firmaron el acuerdo el pasado jueves 14 de mayo, en un salón del hotel Jaragua.

El PRD debía alguna vez distanciarse un poco de la truchimanería a la que nos acostumbró Balaguer, y del que, como su alumno Summa Cum Laude, el presidente Leonel no nos deja olvidar. Caer en sus hilos de su red ha sido culpa de la cúpula del partido blanco, pues no se decide aún a establecer cuál es el tipo de oposición que hará, ni establece con claridad cuál es la estrategia que seguirá para retomar el poder. Y como consecuencia, y no excuso la falta de institucionalidad asumida, Vargas Maldonado debe acudir a un pacto entre el presidente y líder del PLD, rubricando MVM en condición de “ex candidato presidencial del PRD”.

¡Vaya chiste ese! Hay que recordar que, fruto de la indecisión e inoperancia de la “alta dirigencia” perredeísta, cuando el Presidente convocó la Cumbre de las Fuerzas Vivas (aún no comprendo cuáles son las muertas), Vargas dio un paso al frente y publicó su posición, dejando claro que tenía opinión propia, y sus consideraciones respecto a las soluciones nacionales fueron acogidas con beneplácito en diferentes estamentos de la sociedad, incluyendo muchas que se discutieron en algunas de las comisiones de la ya poco recordada Cumbre.

Creo, como va el asunto hasta el momento en que reflexiono esto, que Vargas Maldonado va ganando. No con los artículos consensuados, sino con su liderazgo, pues con el golpe se consolida como líder indiscutible del PRD, marcando el territorio frente a la cúpula actual, y mermando el que posee el presidente Mejía, quien se ha reido nervioso hacia adentro. “No debió violar la institucionalidad del partido, pero yo lo hubiera hecho igual”, ha confesado el admirador de la famosa “perra de Mamá Belica”, sin poder ocultar el brillo en sus ojos ni evitar que la boca se le haga agua ante la posibilidad de regresar al “carguito”, el cual terminó gustándole tanto que le llevó a modificar el artículo de la Constitución que impedía la reelección, un “logro” que había sido fruto de lo poco que pudo retener Peña Gómez cuando se armó la garata con puño tras robarle las elecciones de 1994. Mientras, Ramón Alburquerque, presidente del PRD, se reduce cada vez más en su miopía política. Ya tronó acusando de “traidor” al MVM, y es casi un hecho encabezará la Corte Marcial que intentará recortar el gozo a Miguel.

Y Leonel, que al final, a pesar de las dádivas y las reparticiones, terminó sin alcanzarle los números, está feliz, pues aunque se ha “sacrificado” al anteponer “el interés supremo del pueblo dominicano” ante los particulares, sabe que “vale más la posibilidad de regresar luego, que un nunca jamás”. Sigo sin entender bien el hecho de que en su proyecto de Modificación Constitucional haya obviado las sugerencias de amplios sectores de la sociedad que propugnan por una Carta Magna más democrática y moderna, pero de pronto una “profunda reflexión” llevó al Presidente a consensuar, no precisamente con la sociedad misma, ni con el PRD, si no con un ex candidato presidencial, cuyo poder radica, para el caso, en que es dueño del 98% de la bancada blanca en la Asamblea.

La cosa no puede ser más desoladora en el lado colorao. A muchos se les esfumó el negocio de entre los bolsillos. Rogelio Genao, especulo, no tiene forma de dormir tranquilo desde el pasado martes, pues estaba tan seguro el asunto, que no alcanzaba a ver la posibilidad de acuerdo alguno entre el lado blanco y el morado, y ahora se queda casi sin pito y sin flauta, aunque siempre quedará la generosa borona.

Danilo Medina aún no reacciona. Parece cauto. Sabe bien que no se puede creer todo lo que se ve y se oye, pues ya ha sido víctima de más o menos acuerdos que luego no se cumplieron, pero de todos modos, la noticia no es tan mala, y ante la posibilidad de que Leonel no vaya en el 2012, deberá “ponerse las pilas” y reactivar su proyecto a tiempo, si no quiere que aparezca un o una candidata que le desplace en sus aspiraciones presidenciales.

En fin, el espectáculo no podía ser mejor. Ahora vamos a ver la parte II en la Asamblea Revisora, pues de seguro que el sueño que ya les estaba dando a muchos de los asambleístas, ahora se les espanta y se animan a “participar”. ¡Vueltas al globo!

Anuncios