corruptor.jpgNo puedo dormir antes de las 2:00 de la madrugada, pues luego de casi 20 años laborando en turno nocturno en periódicos de este país, mi reloj biológico comprendió que no debía entregar mi cuerpo y mi mente en manos de Morfeo antes de esa hora, que es la promedio en que llego a casa, me baño, reflexiono o veo tv y finalmente duermo.

Durante casi todo este tiempo he criado a mis hijos, me he divorciado dos veces y nunca he podido tener el dinero que me permita suplir todas las necesidades y aspiraciones de mi familia.
He pagado, eso sí, todos mis impuestos, no importa si al hacerlo tenga que tomar prestado o arrendado para comprar una lata de Milex o Nido, o si me corten la electricidad o el teléfono. O si no le puedo enviar a mamá una cantidad que siempre ha sido inferior a la que el gobierno toma de mis ingresos netos. Seguir leyendo “El clientelismo político que usted y yo pagamos”

Anuncios