A la vista de todo el mundo, los camiones son llenados con arena sacada del lecho del río. (foto Tony Brito)
“Al día de hoy, el orgulloso Masipedro y el caudaloso Yuna son dos “cañitos” de agua tibia, moribundos; no existen peces, ni jaibas, ni camarones, ni aves ni nada, sólo macos y moscas”.
[Segunda parte]
Como pasa con la mayoría de los recursos naturales en nuestro país, Masipedro empezó a sufrir el embate desmesurado de la inconciencia y la avaricia. Para 1975 la práctica criminal de usar productos químicos para atrapar peces, causaba la muerte de miles de especímenes río abajo. Los dueños de reguíos o fincas de arroz le sacaban mucha agua al río, y luego le devolvían una parte contaminada con sus pesticidas, dañando seriamente la salud del afluente y su fauna. También se instalaron a su vera algunas granjas para cerdos o vacas y los desperdicios eran echados al agua. Habían otros hombres más ambisiosos que cerraban con alambre de púa parte del cauce, con la suerte de que casi siempre hacía una crecida días después y destruía las alambradas. Papá decía “es que el dueño del río es el río”.
Otro fenómeno que empezó a diezmar al Masipedro fue la llegada de camiones volteos que empezaban a sacar arena del mismo lecho del río. Pronto vinieron las palas mecánicas, y más adelante se instalaron dos plantas procesadoras de arena y otros derivados. Ya no se conformaban con robar la arena, también sacaban las piedras y las reducían en las “sarandas”, poderosas máquinas que molían y clasificaban las piedras para fines de construcción.
Ya para 1979, a raiz del paso del poderoso y trágico huracán David, toda la cuenca del río fue destruida. Desapareció gran cantidad de árboles en todo el trayecto y la mayoría de sus peces, crustáceos y aves también. Y los areneros continuaban su labor criminal, a la vista de todos, unos sin saber las consecuencias, y otros, autoridades, que se beneficiaban de la práctica. De los responsables de tal acción recuerdo a Víctor Cabrera, miembro prominente del Partido Reformista en la zona, y luego síndico municipal. También un señor de apellido Medina.
Por años estos “empresarios” areneros se hicieron ricos a costilla de un bien propiedad de todos, y a costa del daño del lecho de los ríos Masipedro y Yuna.
Para esos años no recuerdo a nadie hablar de ecología ni medio ambiente. Tampoco se hablaba de la posibilidad de que la extracción de materiales del río podría provocar la desaparición de los mismos, mucho menos de regular o aplicar normas de controles a los que se dedicaban a esa práctica.
Al día de hoy, el orgulloso Masipredro y el caudaloso Yuna son dos “cañitos” de agua tibia, moribundos; no existen ni peces, ni jaibas, ni camarones, ni aves ni nada, sólo macos y moscas. No aparece una fruta silvestre ni para un santo remedio. Ya ni siquiera sombras hay. Sólo en la memoria de quienes disfrutamos del paraíso de entonces vive el verdor de los árboles frondosos de antaño y la frescura de sus aguas. Queda el paisaje devastado, los basureros, las casuchas construidas en el lecho mismo, y, cómo no, los camiones extrayendo arena, enriqueciendo a gente que cuando el río muera no le importará, pues han acumulado tanta riqueza que podrá emigrar o construir piscinas en sus mansiones.
Todo esto ocurre a pesar de las voces de la comunidad, de gente que, como lo hizo durante sus últimos 15 años de vida doña Aniana Vargas, ha gritado a todo pulmón a los cuatro vientos que estamos a la puerta de un desastre ecológico por la acción de los depredadores de los recursos naturales del valle. Del mismo modo lo han hecho entidades ecologistas y medios de comunicación de la zona.
Actuamente, sólo hay que detenerse en el puente sobre el río Yuna, a su paso por Bonao y mirar cómo, a la vista de todo el mundo, el paraíso ha muerto. Se puede apreciar dónde está instalada una grancera que extrae arena, día y noche, con palas mecánicas, llenando decenas de camiones volteos. El empresario responsable de dicha práctica es el contratista de obras gubernamentales Carlos Ozoria, quien se enriquece con cada día que pasa. Y la comunidad, el país, pierden a dos de su ríos.
Y uno no puede evitar preguntarse qué ocurre con las autoridades de Medio Ambiente, con el gobierno local, qué poder está detrás de un empresario que a la vista de todo el mundo, y con el pretexto de canalizar el río extrae miles de toneladas de agregados para provecho propio, los cuales convierte en bloques y tubos de concreto. Y su empresa ahora tiene el contrato para construir gaviones al puente Yuna, canalizar el río que él y su práctica ayudó a debilitar extrayendo durante años material de sus riberas. Entonces, ¿quién le pone el cascabel al gato?
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Que valiente eres! te admiro! llamar las cosas y “los responsables” por sus nombres no es algo a lo que muchos se atreven.La primera parte me llenó de nostalgia,alegria y de una tristeza sin ira.Pero esta entrega, no te lo niego,me causó pena CON ira,y yo me pregunto por qué,hasta cuando?….ojala viniera una de esas crecidas y acabe con la ambicion de “esos pocos” y se den cuenta,como tu Papá decía “es que el dueño del río es el río”…..
En realidad es triste ver como nosotros mismos destruimos nuestro ecosistema. Nadie se da cuenta que una maquina daragando un rio es lo mismo ver a esa maquina quitandole la vida a una persona.
Es triste, muy Triste!
Malditos intereses!!
Me resisto a pensar que ese es un río muy caudaloso donde me he bañado par de veces.
http://renuevodominicano.com/
Es increible como situaciones como esta ocurren a la vista de todos y nadie se inmuta, tenemos una secretaria de Estado de Medio Ambiente, pero parece que solo se ocupa del Medio Ambiente de su entorno, y de los que nombren en ella.
Saludos desde mi humilde blog, felicitole por tan grandioso espacio.
y los mas bonito es que los sindico Roberto Salcedo y Juan de los Santos, quieren curar el Ozama. y acaso no ven los que pasa con masipedro. pero no hay peor ciego que aquel que no quiere ver.como te escribi en la primera parte yo vivo a 5 minuto de Zuisa y los unico que no separa es el rio Rin, y me da envidia cuando veo como los Alemane y los Zuiso los cuidan como un tesoro,pero que le vamos a hacer los unico que podemos es pedir a dios que la furia de la naturaleza castigue ese abuso. en cuanto a ti mil bendicionespor que como tu comprendera alguna persona no le convienen gente como tu que saque la cara por los mas nesecitado. un saludo y que dios te proteja.
Es penoso ver como la avaricia ciega al ser humano, no se dan cuenta de la secuela de sus acciones, no piensan en sus hijos y sus nietos, pues no somos duenos de la tierra y sus recursos naturales, sino la hemos cojido prestada a nuestros hijos y nietos, ahi se ve que somos de una isla y no solo somos de una isla sino que tenemos una isla en el cerebro: si todo esta bien en mi casa, si gano mas dinero no importa como, aun haciendo mal o detruyendo todo, que me importa lo que pase al mi alrededor si la isla que tengo en mi cerebro esta segura y bien abatecida.
Ese simple ingeniero ozoria egresado de la universidad a principio de los anos 90 hoy es uno de lo mas millonarios ingenieros del pais AAAAA pero es que se dijo que el tuvo que ver en los desperdicios nucleares encontrados en samana yyy que es compadre del presidente de la republica y jefe de la seguridad del gobierno y se comenta en bonao ,que el senor presidente tiene parte en esa immensa compania costructora OZORIA Y ASOCIADOS responsable de la destruccion ecologica de la ciudad de MONSENOR NOUEL ;PERDONEN POR LOS PUNTOS Y LA COMA PERO ES QUE NO PUEDO PENSAR CUANDO VEO ESTO ::: QUE COMPADREO::